Contra la crisis, PLAN E : "...a la calle no le pasa nada."

El tipo un buen día revienta frente a lo cotidiano, y todas las cosas que le sacan de quicio normalmente pero no le da mucha importancia, ahora se convierten en situaciones insoportables. De memoria (hace 11 años que la vi 11 veces): primero el coreano con “ochenta y chinco chintavos”; luego los macarras ocupando los parques públicos; después la hamburguesería donde se niegan a servirle un desayuno , pues a partir de las 11:00 ya no sirven desayunos, sirven almuerzos, y encima la hamburguesa que le dan no se parece a la de la foto; luego los ricos jubilados jugando al golf en medio de la ciudad, en un lugar donde debería haber un parque y niños jugando a pelota, y finalmente la calle está en obras y colapsa el tráfico. Con un bazooka amenaza al obrero para que le confiese la verdad: que a la calle no le pasa nada, que la están levantando para gastar el presupuesto anual del Ayuntamiento asignado a tales fines, pues si no lo gastan al año siguiente les asignarán una cifra menor. El obrero confiesa: "... a la calle no le pasa nada". Un niño le ayuda a preparar el bazooka y finalmente la calle vuela por los aires.
Cuanto antes asumamos que somos el Benidorm de Europa, que somos un país de ser-vicios, antes comenzaremos a hacer cosas pensando EXCLUSIVAMENTE en el turismo. España es una fulana de falda larga, desvencijada y teñida de insidia por el desuso y la desazón de saberse desubicada. Si nosotros no aprovechamos lo que tenemos: ¿quién lo aprovechará? Stephen Hawking nació inteligente, La Pantoja nació con una voz traída por los ángeles... nosotros hemos nacido con Sol, playas, catedrales y ruinas. La verdad es que tenemos el chollo del siglo: el Sol es propiedad nuestra, nos costó gratis, y se lo vendemos a los guiris... y nunca se gasta. Ni los mitos de la Antigua Grecia eran tan reveladores. En verdad que la divisa es oro caído del cielo, es como el oropel de la bajada del Ángel. Cuando fabricamos un tornillo, el tornillo nos cuesta 9 pesetas, y lo vendemos a 10 pesetas: hemos ganado una peseta por cada tornillo. Luego cogemos esa peseta y vamos al kiosko a comprar un pictolín, y luego el del kiosko, que vende muchos pictolines, va a la carnicería... y el dinero sigue una rueda interna permanentemente. Con la divisa es diferente: el dinero viene de fuera llovido del cielo, a cambio de nada, es como si España fuera un gran bolsillo de pantalón en el que metemos la mano y la movemos para aparentar que somos ricos, pero son siempre las mismas modenas chocando unas con otras tintineando; la divisa es todo lo contrario, es dinero de verdad que viene de fuera y entra al bolsillo, y empieza también a tintinear. Olvídense del "motor" de la industria: la poca industria que queda en España creció bajo las faldas proteccionistas del impotente Dictador, y hoy, lastrada por uno de los mercados laborales más inflexibles del mundo, tiene sus días contados. Y qué decir del "Sistema"... el Sistema es una estafa altruista. Si la gente dividiera el total de ingresos del año (descontando los gastos de gasolina, transporte para ir al trabajo, etc) , entre las horas que pasan fuera de casa por causa del trabajo, verían que lo que cobran en € / hora se acerca a lo que cobran los rumanos en el bancal, y que si hacen un balance real, verán que todo lo que ganan les vale sólo para techo y comida, como en la esclavitud, con la diferencia de que en este caso el esclavo es "a domicilio", es decir, que la Máquina de Gobierno no tiene ni que gastarse dinero en construir pabellones para los esclavos. La empresa no es "el rico cacique" que venden los sindicatos (algún día deberían poner a trabajar a esta gente, o a que arriesguen su patrimonio, como hacen las Pymes, es aberrante la insolidaridad que tienen los sindicatos para con los trabajadores: el obstinado y casi patológico empeño que ponen en su afán de que las empresas no sean eficientes, y que por tanto tengan que despedir a más gente. No entiendo cómo no los linchan sus propios afiliados) , la empresa no es más que el intermediario en la recaudación, al sufrir el 35% de Impuesto de Sociedades (estando al 15% en otros países de Europa). Como decía Jodorowski, y como saben todos los economistas del mundo: "Hubo un tiempo en que el dinero tenía su equivalente en lingotes de oro; hoy no existe tal equivalencia, de modo que el dinero no es más que un número en una pantalla, un papel impreso... un acto de fe por nuestra parte es lo único que le da valor: el dinero es ya una religión".
Una cosa está clara: España no saldrá de la crisis, a España la sacarán de la crisis los países que salgan de la crisis; cuando los turistas vuelvan a tener dinero, volverán a turistear nuestras playas, catedrales y ruinas. Y eso no ocurrirá antes de 8 años (pronóstico reservado). Id haciendo acopio de víveres, que la travesía de 40 días en el desierto va a parecer el "Aqualand" al lado de esto.
