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sábado, febrero 07, 2009

Horchata de chufa III

"Tonight" me espera la horchata otra vez,
"as" cada año ceno con los letrados,
entre alta alcurnia y muy trajeados
bebemos alegres creciendo en rojez.

Henchidos y bravos presto asaltamos
a las bravas mozas que avivan mi sien,
pues vivas y cachondas se arman también
contra cogorzas que libres aullamos.

Suenan bellas antiguas melodías
al brillar el sol en día nublado
cuando mi chica sonriendo traía

bravo, rojo, ardiente amor colorado,
bailando el cuerpo con gran bizarría,
rodeando mi cuello de enamorado.
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Como todos los años, alegría p'al cuerpo.
Good night.

sábado, agosto 02, 2008

Órganos interinos

Escribo estas líneas borracho.

He aprovechado los excesos de los ricos siendo pobre, he paseado junto al gran monumento de piedra de la Secta en mi ciudad. Junto a esos sillares que antaño formaron una montaña, fueron quemados y ahora restaurados, he cruzado el umbral de la puerta atraído por el soplido armonioso de los tubos metálicos, altos y robustos que hipnotizan a los fieles de mi pueblo. Soy el ratón engatusado.

¡Qué bien suena! ¡Qué maravilla! El fin del mundo tal y como lo conocemos está cerca y he planeado exprimir lo que me queda al máximo. ¡Qué suavidad! ¡Qué dulzura! La vida se nos va como el aire que empuja el fuelle y acaricia la tubería del órgano. En un soplo sale de golpe, de manera contínua, aguda o grave, alegre o triste a la vez pero rápida como un estornudo.

Crujidos y gruñidos de las puertas hacia la verdad suenan mientras continúo oyendo la acompasada brisa que anuncia La Fin del Mundo, el punto en el que ni tú, ni Aquiles, ni yo valdríamos un céntimo.

En esta tarde, tras los muros y contrafuertes que se debilitan, yo amarro fuerzas para acometer el final de mi existencia. Mi amiga que se viste de negro y que asoma con cara tan pálida como el hueso me ha visitado. - Un saludo - dice. Vuelven a sonar las enormes trompas, el silbido melodioso y delicado como la seda. Mas cuando espero tranquilo mi partida, un sonido estridente, una charamita de dolor, una dolçaina cojonera interrumpe mi nulo raciocinio.

Un demonio desciende desde el cielo vidriado para anunciarme las desgracias que acaecerán a mis amigos. Amigos en los que no me había fijado. Pero, ¡qué paradoja!, es tan agradable la combinación de asonancias. Esa flauta premedieval, ese conjunto de tubulares sopladores, el bien y el mal juntos como amigos, hermanos inseparables y amantes en una orgía de proporciones titánicas.
Los ecos resuenan en el bronce fundido hueco y el Ternari, cachondo, se pregunta al unísono: "¿nos la tiramos?, que nosotros no somos de piedra"

domingo, febrero 10, 2008

Horchata de chufa II

Vengo de pegarme un bailoteo con la decana, con el magistrado nosequé, con la jueza del quinto de infantería, con el mandamás "malaria", con la creme de la creme de la abogacía y la madre que los parió, con los manolos, la chica yeyé y con camilo sesto. Como diría yo mismo, llevo una chufa que ni chufi, la horchata de chufa, y no puedo dormir, porque el mareo que paseo es como el de la pasarela de norman foster en london city.

Me han abandonado a la suerte del azar, a la movida del pesar, a Alá, a la vida de verdá, a la muerte de aquí y de allá, a la mascá de mascullá, a la risa de la chispá (tengo una como ésta y tú no).